Una nota es un sonido musical con una altura definida: qué tan agudo o qué tan grave suena. La música occidental usa solo doce notas, y todo se construye a partir de ellas. Casi todas las canciones de rock o de pop que has escuchado usan únicamente estas doce.
Siete de las doce notas son las notas naturales. En este sitio se nombran con las primeras siete letras del alfabeto, de la A a la G (enseguida verás cómo se corresponden con Do, Re, Mi). Juntas, estas siete notas forman una escala (una serie de notas tocadas en orden) que se usa en la música occidental desde hace siglos. Más adelante veremos las escalas con calma. Haz clic en una nota para escucharla:
Si estudiaste música en español, seguramente conoces estas notas por sus nombres de solfeo: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si. Son exactamente las mismas notas con otro nombre. Las letras son el cifrado americano (también llamado cifrado inglés o notación anglosajona). Si nunca aprendiste solfeo, no pasa nada: en este sitio te basta con las letras. Esta es la equivalencia, empezando por Do:
| Letra | C | D | E | F | G | A | B |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Solfeo | Do | Re | Mi | Fa | Sol | La | Si |
Cuidado con la confusión más común: A no es Do. A es La, y Do es C. El alfabeto empieza por la A, por eso las notas de arriba empiezan en A (La, Si, Do, Re, Mi, Fa, Sol). Es la misma serie que Do, Re, Mi, solo que empieza en otra nota.
¿Por qué letras en un sitio en español? Porque es lo que vas a encontrar en los cifrados de acordes, las tablaturas, los cancioneros, las apps para guitarristas, los afinadores y casi todos los programas de música, y también en las clases de música en Estados Unidos. El acorde de Do mayor se escribe C, y el de La menor, Am. Con las letras, el teclado, el diapasón de la guitarra y los acordes se leen igual en todas partes. Nada te impide seguir diciendo “Do” cuando lees C.
Después de G (Sol), las letras simplemente vuelven a empezar en A. El nuevo A suena como el primero, solo que más agudo. La distancia entre una nota y la siguiente nota con el mismo nombre se llama octava.
Todo sonido es una vibración. Su frecuencia es cuántas veces vibra por segundo, y se mide en hertz (Hz). Cuanto más alta es la frecuencia, más agudo suena. El A una octava más arriba tiene exactamente el doble de frecuencia que el A de abajo: 440 Hz pasa a ser 880 Hz. Esto se cumple en todas las notas, y en los dos sentidos: la misma nota una octava más abajo tiene exactamente la mitad de frecuencia. (Este A de 440 Hz es el famoso La 440, el La de referencia con el que se afinan casi todos los instrumentos. Volveremos a él en la página siguiente.)
Para distinguir las octavas, a la letra se le agrega un número de octava. Este sitio usa los números de los afinadores, los programas de música y los libros de Estados Unidos (el índice acústico científico): el La 440 se llama A4, y el Do que está en el centro del piano, el Do central, se llama C4. Lo verás con más detalle en la lección “Piano y guitarra”.
Si aprendiste solfeo, atención: muchos métodos de solfeo en español cuentan las octavas con un número menos. Para ellos el Do central es el Do3 y el La 440 es el La3. Es la misma nota, solo cambia el número: Do3 = C4 y La3 = A4. En este sitio siempre escribimos C4 y A4. Si nunca aprendiste solfeo, quédate con C4 y A4 y listo.
Tocadas una detrás de otra, estas notas suenan muy naturales. Pero la distancia entre ellas no siempre es la misma. Abajo ves cuánto más aguda es cada nota que la anterior. De B a C y de E a F la distancia es más o menos la mitad que entre las otras: de A a B la frecuencia sube cerca de un 12%, de B a C solo cerca de un 6%. No te preocupes por los números exactos. (Usamos porcentajes porque el oído percibe las distancias de altura como proporciones, no como una cantidad fija de hertz.)
La distancia pequeña se llama semitono (también se dice medio tono). La grande es un tono: dos semitonos. El tono se escribe T y el semitono S. Hay un semitono de B a C y de E a F. Entre todas las demás notas naturales hay un tono. Es la regla que quizá aprendiste en solfeo: de Mi a Fa y de Si a Do hay un semitono.
Un tono deja espacio para una nota más en medio. Estas notas intermedias son las notas alteradas. Entre las notas naturales hay cinco tonos, así que hay cinco notas alteradas. Siete notas naturales más cinco notas alteradas dan doce.
Cada nota alterada toma el nombre de una nota natural vecina, así que tiene dos nombres. Si la nombras a partir de la nota de abajo, lleva un sostenido (♯), que sube esa nota un semitono. Si la nombras a partir de la nota de arriba, lleva un bemol (♭), que baja esa nota un semitono. El sostenido y el bemol son alteraciones. Primero se dice la nota y después la alteración: C♯ se lee “Do sostenido” y B♭, “Si bemol”.
Por ejemplo, la nota que está entre A y B es A♯ (La sostenido) o B♭ (Si bemol). Qué nombre se usa depende de la situación (lo veremos más adelante). En los dos casos es exactamente la misma nota. Dos nombres para el mismo sonido se llaman enarmónicos: A♯ y B♭ son enarmónicos.
De B a C y de E a F no hay nota alterada: un semitono no deja espacio para otra nota. A veces una nota natural también recibe un segundo nombre. Por ejemplo, B también puede llamarse C♭ (Do bemol). C♭ no es una nota entre B y C. Es exactamente la misma nota que B, nombrada a partir de la nota de arriba. Veremos por qué pasa esto cuando construyamos escalas.
En raras ocasiones, una nota necesita incluso dos signos. Un doble sostenido (𝄪) sube una nota dos semitonos, y un doble bemol (𝄫) la baja dos. Así, F𝄪 (Fa doble sostenido) es la misma nota que G, y B𝄫 (Si doble bemol) la misma que A. ¿Para qué escribir F𝄪 en lugar de G? En una escala cada letra tiene su propio lugar, y a veces la letra correcta necesita dos signos para llegar a la nota correcta. Te los vas a encontrar más adelante en algunas escalas y algunos acordes (varias notas tocadas a la vez).
Las siete notas naturales y las cinco notas alteradas nos dan las doce notas. Aquí están, con las alteradas nombradas con sostenidos:
Y aquí con las alteradas nombradas con bemoles. Siguen siendo exactamente las mismas doce notas, solo que con otro nombre:
Las doce notas seguidas, cada una un semitono por encima de la anterior, forman la escala cromática. Es la base de toda la música occidental.
Pero ¿por qué doce notas, y por qué precisamente estas doce? La página siguiente muestra de dónde vienen.
Siguiente: ¿por qué doce notas?