Ahora veamos cómo se reparten las notas en dos instrumentos. Empezamos por el piano, porque es donde las notas se entienden más fácilmente. Las pone todas en una sola fila, en el mismo orden que las letras de la A a la G, con los sostenidos y los bemoles en medio. Estas son las doce notas, desde A (La) hasta el A siguiente:
Todas las son teclas blancas. Las están entre ellas, en las teclas negras, en cada lugar donde hay un tono entre dos notas naturales. Por eso no hay tecla negra entre E y F (Mi y Fa), ni entre B y C (Si y Do). El piano tiene 88 teclas en total. Aquí tienes 13 teclas del centro del piano. Haz clic en una tecla para escucharla:
Igual que las letras, las teclas van de A a G y luego vuelven a empezar en A. Este patrón se repite a lo largo de todo el teclado. Cada vez que se repite, las notas están una más arriba: cada A tiene exactamente el doble de frecuencia que el A de abajo, y suena igual, solo que más agudo. Aquí está también la octava siguiente:
Para distinguir las octavas, cada nota lleva un número de octava. Las teclas de arriba van de A3 a A5. El número cambia en cada C, no en cada A: después de B3 viene C4. El piano empieza con A0 y B0, y luego viene C1. El C que está cerca del centro del piano es C4, el Do central, y el A que está justo encima es A4, el La 440. (Si aprendiste solfeo, recuerda que muchos métodos en español usan un número menos: C4 = Do3, como viste en la lección “Las notas”.)
En la guitarra, cada cuerda da una nota cuando la pulsas sin pisarla con la otra mano. Eso se llama cuerda al aire. La parte que vibra de la cuerda al aire termina en la cejuela, una pequeña pieza de hueso o de plástico al final del mástil, junto a la cabeza de la guitarra. A lo largo del mástil, sobre el diapasón, hay unas barritas finas de metal: los trastes. Cuando pisas una cuerda justo detrás de un traste, la parte que vibra se hace más corta, y la nota sube. Cada traste sube la nota un .
Aquí ves la primera cuerda (el Mi agudo, E), la más aguda de las seis. Las cuerdas se numeran desde la más aguda, así que la más grave es la sexta cuerda (el Mi grave, E). En las tablaturas, la primera cuerda se escribe muchas veces con una e minúscula para distinguirla de la sexta. Al aire da E, en el primer traste F, en el segundo traste F♯, y así sucesivamente. Las notas siguen el mismo orden que en el piano, solo que empiezan en otra nota.
En la afinación estándar, las seis cuerdas se afinan, de la más grave a la más aguda, en E, A, D, G, B y E. Tanto la cuerda más grave como la más aguda dan un E, con dos octavas de distancia. Esta afinación hace que los y las escalas sean fáciles de tocar, pero la distribución es menos sencilla que la fila única del piano (la página siguiente muestra la lógica que hay detrás). La mayoría de las guitarras tienen entre 20 y 24 trastes. Aquí están los primeros 12. Cada cuerda recorre las doce notas, y en el traste 12 vuelve la nota de la cuerda al aire, una octava más arriba.
Gracias a esta distribución, en la guitarra puedes tocar la misma nota, exactamente a la misma altura, en varios lugares, en cuerdas distintas y en trastes distintos. En el piano no se puede: los nombres de las notas se repiten en cada octava, pero cada altura exacta tiene una sola tecla. Por eso los guitarristas suelen pensar en el diapasón como una cuadrícula y no como una línea. Eso hace que la guitarra sea un poco más difícil de aprender que el piano, pero también te da varios lugares para tocar la misma melodía o el mismo acorde.
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